En más de una ocasión he mencionado en Sion Dream a Jamendo, se trata de un portal con cientos de álbums de música distribuidos con licencia Creative Commons. Podemos descargar cuantos queramos sin límite ni coste alguno siempre que no utilicemos la música para lucrarnos, si se diera el caso debereríamos adquirir una licencia especial. Así mismo, permite la donación directa a los grupos musicales que nos gusten (aunque Jamendo se quede un pequeño porcentaje).
Una idea excelente que no acaba de cuajar del todo ya que, según he podido leer en varios sitios, Jamendo tiene problemas financieros bastante graves. Según comentaba su CEO, Laurent Kratz, las posibles soluciones son la fusión con otra compañía o la venta de Jamendo aunque no se descarta recurrir al cierre del sitio. Jamendo se ha hecho muy popular entre la gente y gozaba de una muy buena reputación por lo que no ha tardado en surgir la plataforma “Save Jamendo!” correspondiente.
Es cierto que, en más de una ocasión se ha acusado a Jamendo de no ser demasiado transparente a la hora de explicar el orden de sus listas de recomendados. Se habla incluso de favoritimos por determinados grupos. Evidentemente, abogaría por una política más clara y limpia pero he de reconocer que Jamendo me ha sido muy útil en más de una ocasión: Air Force Pilot y algún que otro proyecto de la Universidad utiliza contenidos hospedados en la web. Cualquiera que no conozca el servicio podría pensar que o bien la música tiene una calidad mediocre o bien nos bombardean con publicidad invasiva. Lo cierto es que he encontrado muy buenas piezas musicales de artistas desconocidos que tratan de forjarse un nombre y la publicidad es justa y moderada, en ningún momento se acosa al usuario con banners exagerados ni interrupciones molestas. Siempre podremos descargar la música en .mp3 u .ogg sino queremos escucharlas desde la web, donde podremos tener incluso listas de reproducción.
Para a quien todo esto le parezca poco también tiene disponible la aplicación de Jamendo para Android (el sistema operativo para móviles de Google basado en Linux) y para iPhone/iPod Touch. Sin necesidad de tener cuenta premium como en Spotify podemos escuchar música sin tenerla almacenada en el dispositivo donde queramos siempre que contemos con una tarifa de datos.
Música libre, de calidad y con licencia libre no se encuentra todo los días y, hasta el día de hoy, Jamendo era un gran manantial en este sentido. Espero que se recupere rápidamente de sus problemas financieros y todos podamos seguir disfrutando del excelentísimo trabajo de los artistas asociados.
Gracias a José GDF por informarme de la situación en su blog.
No soy ningún entendido en música pero no creo que sea necesario serlo para disfrutar de ella. Fito & Fitipaldis, según mi parecer, es uno de los buenos músicos de este país y hace poco que ha publicado su nuevo single: Antes de que cuente diez. Se mantiene en su línea de siempre e incluso hay acordes que recuerdan a algún trabajo anterior pero suena de lujo. Muy buenas melodías, unas letras genialmente escritas y un directo del que he sido afortunado por presenciar en dos ocasiones hacen que Fito sea grande.
Esta canción en concreto habla de los giros de la vida, del sosiego que otorga la experiencia, de conocerse y aceptarse a uno mismo. Sin duda, merece la pena escucharlo, así que por aquí os la dejo.
Los que vivan en Cádiz o alrededores lo sabrán de sobra, de hecho es uno de los temas más hablados estos días en la ciudad, para los que no lo explico brevemente. En el 2012 se celebra el bicentenario de la Constitución firmada en Cádiz popularmente conocida como la Pepa y para celebrarlo se están organizando actividades y eventos culturales desde hace un par de años hasta dicho momento. Una de las más conocidas y celebradas actividades que se llevan organizando desde hace ya unos años son los conciertos de verano en la playa Victoria conocidos como “Cádiz Latino 2012”, los cuales traen a artistas muy conocidos en el territorio español y resultan completamente gratuitos.
El caso es que este año han participado los concursantes de Operación Triunfo 2009, Carlos Baute, David Bisbal y Chambao a lo largo de tres noches (7, 8 y 9) de conciertos que, debido a su carácter gratuito para el público ha supuesto al Ayuntamiento la friolera de 440000 euros de nada. Al escuchar estas cifras nos quedamos con una extraña sensación, mezcla entre sorprendidos y escandalizados ya que con la situación actual resulta muy bizarro que un Ayuntamiento invierta casi medio millón de euros en unos conciertos gratuitos.
Más que como un gasto absolutamente innecesario pienso que habría que considerarlo una inversión muy inteligente, Cádiz es una ciudad que vive mayoritariamente del turismo, sector que lleva un dramático descenso en picado con lo cual el dinero que circula por la ciudad se reduce drásticamente en comparación con otras temporadas. No obstante, debido al caché de los artistas que han visitado la ciudad (sobre todo al de David Bisbal) cada noche se han reunido en torno al escenario entre unas 70000 y 100000 personas, gentío que ha tenido que cenar (aunque alguno haya traído el famoso y recurrido bocadillo de casa), han tenido que utilizar transporte público (ya sea autobús o taxi) o han comprado cualquier tipo de chuchería.
No sé el dinero que se ha obtenido tras los conciertos y tampoco podría afirmar que haya superado la inversión del Ayuntamiento, no obstante se trata de un evento cultural que da mucha vida a la ciudad, gente que no tiene dinero para tomarse unas vacaciones en otra zona del país puede disfrutar de movimiento y actividades en su propio entorno. Este tipo de eventos mejora notablemente la calidad de vida de la ciudad y su imagen pública ya que muchos se quedan sorprendidos al comprobar que músicos tan conocidos pasan por nuestras preciosas playas de manera gratuita.
Últimamente he estado buscando efectos de sonido y canciones para el juego de aviones que estoy desarrollando, Air Force Pilot, quería música electrónica, algo machacona quizás, como la de los clásicos del género. Hay muchos sitios de distribución de música y sonidos por Internet, pero hay algunos problemillas, necesitaba música de calidad y de libre distribución, condiciones bastante complicadas de cumplir. Esto último es algo muy importante ya que el código de mi juego será público así como los recursos multimedia que utilice, más razón aún para que estos contenidos sean libres.
Hoy he dado con Jamendo, una plataforma de distribución de música libre, gratuita y, por supuesto, legal. Contiene decenas de miles de canciones cuyos autores no comparten la ideología de entidades que se hacen llamar “defensoras de los derechos de autor” como la SGAE o la RIAA. Estos artistas utilizan Jamendo como plataforma para distribuir su música y darse a conocer, de esta manera abandonan el arcaico método de vender discos, en cambio obtienen beneficios a través de las donaciones de los usuarios (cuyo importe reciben de manera íntegra) y los conciertos que ofrecen gracias a la fama ganada en la plataforma. La web está perfectamente organizada gracias a un sistema de etiquetas y podemos escuchar los audios allí mismo o bajarlos a nuestro disco duro sin ningún tipo de limitación.
No obstante hay que tener en cuenta que si queremos distribuir música o crear una obra utilizando dicha música (como es mi caso) deberemos respetar los términos de la licencia Creative Commons a la que está sujeta, esto implica nombrar al autor, distribuir la obra con una licencia libre y no lucrarse con ello. Si queremos utilizar la música alojada en Jamendo en una discoteca, tienda de ropa, película o similar de manera que obtengamos cierto beneficio económico sí deberemos pagar una suma que aparece indicada en los términos de uso.
Se trata de una excelente forma de distribuir música que resulta beneficiosa para todos: los artistas se dan a conocer y pueden ganar cierto dinero sin ser explotados, los usuarios pueden acceder a todo el contenido sin límite y los que pretendan utilizar la música para otros fines pueden hacerlo (pagando si se lucran con ello). Muchos otros autores deberían aprender de estas nuevas formas de ver la industria musical que, en mi opinión, malvive anclada en el pasado.