
Es curioso ver como siempre pasa lo mismo, llega un gran puente, se planean millones de cosas mientras que finalmente sólo da tiempo de hacer la mitad. Entre las actividades que ha sido posible llevar a cabo se encuentra haber ido a ver 2012, la película palomitera del mes y no sé si ha merecido la pena. Roland Emmerich, el director de El Día de Mañana e Independence Day nos trae un largometraje más exagerado y hormonado que nunca.
La trama es tan sencilla como irrelevante, un científico descubre que se está produciendo la tormenta solar más poderosa de todos los tiempos y vaticina un cataclismo en pocos años coincidiendo con el fin del mundo del calendario Maya. En una operación de alto secreto, los gobiernos de los países más importantes tratan de hacer que al menos una parte de la humanidad sobreviva al apocalipsis.
Cuando uno viene a ver una película de este tipo lo hace tras un periodo de mentalización previo, se sabe que se asistirá a una sesión de fuegos de artificio con una forma poco cuidada y un guión pobre. Efectivamente, eso es lo que nos encontramos en 2012, el problema es que la diferencia entre alta espectacularidad visual y baja calidad narrativa es radicalmente abismal. Por poner un ejemplo sencillo y directo es algo así como El Día de Mañana elevado a la enésima potencia en términos de escala. Veremos explosiones, edificios cayendo, ciudades sacudidas por exagerados terremotos y olas de miles de metros de altura que no están mal hechas. En ocasiones podemos presenciar escenas tan esperpénticas en las que el héroe siempre está al borde de la muerte (pero nunca más allá) que sólo podemos mostrar una mueca como reacción.
La película arranca tarde, quiere sentar unas bases pero lo hace mal por lo que la primera parte resulta pesada y aburrida. El protagonista, John Cusack, el cual hace de padre separado que no cuida demasiado bien a sus hijos en las pocas ocasiones que los ve, cae mal y actúa peor. Al poco tiempo de verlo en pantalla deseas que un volcán emerja sobre sus pies y lo engulla en su abrasadora lava. ¿Qué más se puede pedir de una película que hace uso de todos los tópicos baratos de la historia del cine?
¿Recomendaría está película? Lo cierto es que bajo situaciones excepcionales como que no se tenga nada mejor que hacer y no se quiera digerir una obra con contenido sustancial podría recomendarla. No obstante, estoy seguro de que hay películas parecidas que son capaces de hacerle bastante sombra a la tratada en este artículo. No se confundan, 2012 no es lo que muestra el trailer, sí, tiene espectáculo pero también sopor.
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Martes 8 de Diciembre del 2009 a las 20:55
a mi me parecio tan ñoña que no la recomendaría… no vuelvo a ver nada de Emmerich, que me aburre mucho…
Jueves 10 de Diciembre del 2009 a las 13:27
Al leerte me alegro de no haber ido, de haber visto ‘Gran hermano’ antes que eso. Jaja, en serio, tenemos que ir a ver ‘Lluvia de albóndigas’, o algo así. Lo cierto es que si nos ponemos a ser comprensivos, podemos llegar a recomendar cualquier cosa. Hasta nuestra mierda. Y habrá gente que la deguste. Pero tenemos que ponernos un tope, ¿no? Calidad, tío, que hay que parecer elitista.
Sábado 12 de Diciembre del 2009 a las 17:03
Totalmente de acuerdo, se cuelan tela con las imágenes de acción y el principio es aburrido, se deja ver pero hacen gracia las exageraciones