
Mis intentos por ver Malditos Bastardos se han visto frustrados una vez más, esta vez ha sido sustituida por Los Sustitutos (de nuevo una rebuznancia), una producción de ciencia ficción dirigida por Jonathan Mostow (Terminator 3) y protagonizada por un Bruce Willis que copa todo el protagonismo en los carteles de la misma. El filme está basado en un cómic americano del mismo nombre publicado en 2005. Una de los buenos momentos de la noche fue descubrir que el cine no ha vuelto a subir, aunque con el recientemente anunciado aumento del IVA seguro que lo hará no dentro de mucho.
Los Sustitutos nos lleva de la mano a un futuro no muy lejano en el que los avances en robótica son inimaginables, se han llegado a fabricar robots capaces de ser controlados con el pensamiento humano. El ejército fue el primero en utilizar esta tecnología para no perder vidas en el combate. Poco a poco se fueron implantando en la sociedad hasta que el 99% de la población poseía al menos un sustituto, los humanos permanecían en sus habitaciones conectados a una silla especial mientras controlan a sus sustitutos, éstos van a trabajar, hacen la compra, incluso se relacionan socialmente. Estos seres perfectos otorgan un aspecto de modelo internacional a cualquiera que lo desee, como dice el eslogan de sus creadores “los sustitutos son como la vida, sólo que mejor”. Todo va de maravilla hasta que un asesino descubre la manera de acabar con los sustitutos matando a la vez a su controlador. Para evitar que se produzca el caos y la inseguridad llega Bruce Willis a investigar los crímenes.
El dilema ético queda sobre la mesa, ¿vivir a través de una máquina es vivir? Esto se convierte en el arma más poderosa que esgrime la película y en su principal virtud, lo que la salva de la quema. Si nos fijamos únicamente en la forma en la que los sustitutos están integrados en la sociedad y cómo afectan a los humanos podríamos decir que la película es suficientemente coherente. Las numerosas escenas de acción no están mal resultas y junto con su hora y media de duración evitan que Morfeo se apodere de nuestra atención.
No obstante las virtudes quedan un poco empañadas por lo inconexo del guión, la historia parece ir a trompicones en algunos momentos, mientras que se explaya al comienzo, termina abruptamente. La interpretación de los actores no es buena pero tampoco un completo desastre, simplemente se estanca en el montón. La sensación cuando se abandona la sala es agridulce, hemos visto una película muy interesante pero con numerosos fallos.
Si lo que buscamos son películas de ciencia ficción que nos hagan reflexionar podemos revisionar las cintas en las que se ha inspirado (casi copiado) Los Sustitutos: The Matrix, Yo Robot, El Hombre Bicentenario, Blade Runner etc. Son obras mucho más completas y de mejor calidad. El tema de los androides es muy interesante pero ya ha sido tratado con mejores resultados en muchas otras ocasiones.
Si el guionista y algunos actores hubieran hecho un mejor trabajo tendríamos en las narices una película de notable con todas las de la ley, dado que no es el caso se queda en un digno 6,5.
Popularidad del artículo: 10% [?]











¡Suscríbete a Sion Dream!


